“Busco voluntarios para un viaje peligroso. Se
ofrece: sueldo exiguo, frío intenso y se garantizan largas horas en absoluta
oscuridad. Un regreso incierto. Honores y reconocimiento en caso de finalizar el viaje con
éxito.”
Con
este anuncio el 13 de Enero de 1914, el irlandés Sir Ernest Henry Shackleton quería reclutar voluntarios para
emprender una expedición con un único objetivo: Cruzar de costa a costa La Antártida.
